NoticiasXXXII CAMPEONATO DE ESPAÑA DE WUSHU MODERNO 2018.

XXXII CAMPEONATO DE ESPAÑA DE WUSHU MODERNO 2018.

El sábado 24 y domingo 25 de febrero de 2018, se celebró el XXXII Campeonato de España de Wushu (artes marciales chinas, que incluye el taichi) moderno, en el  Pabellón Central del Consejo Superior de Deportes, de Madrid, con la participación de las Comunidades Autónomas de toda España. Se hizo la retransmisión simultanea de los dos tapices de formas (taolu) y del leitai de combates por transmisión en directo (streaming), por el canal youtube de la Real Federación Española de Judo y Deportes Asociados, (www.judolive.es), llegando a todos los rincones del mundo.
Se presentaron espectaculares competiciones, de las categorías cadetes (por primera vez), junior y absoluta, con combates de contacto pleno (Sanda) y semi-contacto (Qingda), y rutinas contemporáneas estandarizadas internacionales y libres, de los estilos del norte de China (Chang quan), del sur (Nan quan), y taichi (taijiquan), con sus correspondientes armas de palo (gun shu y nan gun), espada (jian shu y taiji jian), sable (dao shu y nan dao), y lanza (quiang shu), en rutinas individuales. El wushu tradicional y el wushu infantil se convocan en otras fechas.
Impresionante actuación de los competidores del equipo asturiano de wushu moderno que se volvió a casa con 20 medallas,
Los competidores del Gimnasio Oviedo Sport, con las formas (taolu) libres o del de 3 set internacional, con elementos de máxima dificultad (nandu), ganaron 7 medallas: 2 oros, 3 platas y 2 bronces):
Alba Niño González, absoluta, consiguió medalla de oro en sable de sur (Nan dao), y plata en puño de taichi (Taijiquan), realizando una espectacular forma con música incluida, mostrando un notable progreso en el estilo y en los elementos de dificultad, aunque, ya se sabe que, no siempre la progresión y mejora del nivel se ve recompensada con la medalla, pues hay otros factores.
Iratxe Madiedo Álvarez, Junior, que se estrenaba por primera vez en un campeonato de España, logró tres medallas, oro en lanza (qiangshu), plata en espada (jianshu) y otra plata en puño de norte (changquan). Impresionante esta jóven promesa del wushu.
Juan Carlos Santos Álvarez, Senior, en este campeonato los senior compiten con los absolutos. Logró medalla de bronce en Puño de taichi (taijiquan) y otro bronce en espada de taichi (taijijian).
El Club Orense Artai, con formas (taolu) y combates (sanda), ganó otras 13 medallas: (4 oros, 3 platas, 6 bronces):
Andrea Álvarez Fernández, cadete, ganó medalla de oro en puño de sur (nanquan), y otro oro en sable de sur (nandao).
Duna Fernández Joga, cadete, gano medalla de oro en puño de norte (changquan).
Martín González Caride, junior, ganó medalla de plata en sable de sur (nandao), otra de plata en puño de sur (nanquan), y un bronce en palo de sur (nangun).
Aarón Martínez García, junior, ganó medalla de bronce en sable de sur (nandao).
Jacobo Rodríguez Naveira, absoluta, ganó medalla de oro en sable de norte (daoshu), y plata en lanza (quiangshu).
Sara Álvarez Vázquez, absoluta, ganó medalla de bronce en combate (sanda) <60kg.
Ricardo Domínguez Ucha, absoluta, ganó medalla de bronce en combate (sanda) <70kg
Ngagne Faye Faye, absoluta, ganó medalla de bronce en combate (sanda) David Novoa González, absoluta, ganó medalla de bronce en combate (sanda) Enhorabuena a estos competidores de la selección asturiana de Wushu, que han logrado ser campeonas de España o medallistas nacionales, gracias por seguir asistiendo y progresando en este duro entrenamiento que es la competición, donde se sube de nivel de cualidades físicas, técnicas y mentales, al superar las dificultades externas, pero sobre todo las internas. Gracias al resto del equipo, por el animo mostrado en el grupo.
Gracias a estos eventos, nos juntamos amigos, separados por las distancias, pero unidos por al pasión del deporte del wushu, que aporta aliento y fuerzas (para seguir con los entrenamientos, cada vez mas duros, intensos y complejos), y moral (para seguir siendo modelos a seguir para los demás practicantes), pero ante todo deportividad en este deporte del wushu, tan espectacular completo, variado y apto para todos. Los estilos diferentes tienen mucho en común, y las diferencias nos enseñan nuevas posibilidades. El respeto nos une a todos. Aprendemos a superarnos y aceptamos normas, protocolos y jerarquías y a obtener valores personales y sociales.
Gracias por los errores propios y ajenos, pues es donde más se aprende, nadie es perfecto, ni imprescindible.
Gracias por las dificultades, para superarlas: problemas, presiones, abusos, ofensas e injusticias. Sabemos que son debidas, bien a la falta de conocimiento, o por intereses particulares, que solo indican la falta de nivel ético y de madurez. Afectan a todo el wushu, pero el wushu, somos todos. La bondad, comprensión y generosidad les vence.
Sabemos pelear en las competiciones y entrenos, para no pelear fuera, rodar para caer sin dañarnos, levantarnos y seguir avanzando, sabemos ceder para ganar, esto es wushu.
El dolor nos hace fuertes, el cansancio resistentes, los empujes y zancadillas estables, los codazos mantener la guardia, las injusticias mejores estrategas, las decepciones dan paciencia y constancia. Las autoridades que abusan, los incompetentes, trepas, pelotas, y provocadores, mejoran nuestro humor.
Todas las experiencias son oportunidades de aprender y progresar. Aprendemos a ver el lado positivo de todas las cosas.
Sabemos que si algo no sale como esperábamos, no tenemos que justificarnos, o buscar culpables, basta con cambiar el ángulo de ataque, y volver a intentarlo con mas fuerza y tiempo. Esto aun no ha acabado.
Confiamos en nosotros y en la influencia de ser modelos ejemplares.
Así nos adaptaremos antes, seremos mas precavidos, procuraremos no repetir nuestros errores, superaremos mejor las dificultades, seremos más estables, fuertes, resistentes y conscientes, tendremos más autocontrol, y nos motivaremos y entrenaremos más, con lo que nuestro nivel será más alto y el aprendizaje más rápido.
Seguiremos aprendiendo a ser nosotros, recordando lo importante, centrándonos en lo que somos (competidores, entrenadores, jueces, autoridades, o espectadores) sin cambiar los papeles, renunciando a justificar los errores, provocar conflictos, quejarse y protestar para influir, tener privilegios, odio, rencor, miedo, ira, manías, causar daño, y hacer trampas.
Si yo estoy bien, (soy estable y maduro), todo está bien, y me afectan menos las minucias. El tiempo pone a todos en su sitio. Nadie nos puede dañar salvo nosotros mismos. Seguiremos aprendiendo a tener costumbres saludables, respirar conscientemente, controlar nuestros pensamientos y acciones, para tomar decisiones acertadas y mejorar nuestro rendimiento en las situaciones difíciles.
La vida es una aventura, una supervivencia, una lucha entre nuestros lobos blanco y negro, que pueden ser aspectos positivos (a aumentar) y negativos (a disminuir), o puede que ambos tengan aspectos positivos y negativos, y deban estar equilibrados.
Alimentemos a nuestro lobo blanco con sueños ambiciosos, pensamientos positivos, sentimientos valorables, y comportamientos que ayuden a lograrlos. Las creencias tienen la fuerza que les demos. Si creemos en nosotros conseguiremos lo que nos propongamos. ¿Qué somos y que queremos ser? Somos lo que hacemos (pensamos, decimos, sentimos, comemos, entrenamos, estudiamos) cada día. Podemos cambiar y mejorar, eso es competir (con nosotros).

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